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DEFENSA DAVANT DE LES CIBERAMENACES

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La agencia independiente para regular los nombres de dominio en Internet, ICANN, tiene que publicar en Londres los 1.900 peticiones presentadas por empresas que soliciten la gestión de nombres de dominio más allá de los habitual es .com, .net o .org. En la actualidad sólo hay 22 dominios de primer nivel aprobados.

Empresas, asociaciones, organizaciones y personalidades tuvieron la oportunidad de presentar peticiones al ICANN de nuevos nombres de dominio hasta el pasado 30 de mayo.

Ya sea para conseguir el sufijo de una marca (.Apple, .Toyota o .Nutella), un producto (.camara, .bicicleta o .zapato), u otra palabra, cuesta hasta 185.000 dólares solicitar un nuevo sufijo, además de una cuota de 25.000 dólares anuales. ICANN ha ingresado a estas alturas más de 352 millones de dólares.

En unos meses o años, hasta que la organización valide cada caso, es posible que algunos sitios web tengan sufijos como .paris, .madrid o .FMI (o su traducción al inglés .IMF).

Esta controvertida ampliación de los dominios de primer nivel es necesaria debido a la explosión de usuarios de Internet, unos 2.000 millones de personas en todo el mundo, la mitad de ellos en Asia, sostiene la ICANN.

"Se trata verdaderamente un momento histórico para Internet", dijo Bhavin Turakhia, jefe de la empresa de hosting Directi, que ha solicitado el registro de 31 sufijos de nombres de dominio como .web o .música. "Todas las opciones serán interesantes", dijo.

La ICANN ha prometido que habrá otras oportunidades para comprar nuevos nombres de dominio, aunque Turakhia cree que los sufijos más rentables serán otorgados en esta primera ronda.

La compañía ICM Registry, que ya gestiona el nombre de dominio genérico .xxx, ha reclamado otros nombres en esta línea, como .sex, .porn y .adult. Por su parte, Directi, con sede en Dubai, ha gastado 30 millones de dólares para reservar .law, .bank y .doctor.

Las empresas que consegan los derechos de ciertos sufijos puede cobrar comisiones anuales a compañías que quieran direcciones de Internet que terminen de una forma determinada. Estas comisiones pueden ser tan bajas como 10 dólares, aunque también pueden ser muy superiores en los casos de nombres de dirección más prestigiosos.

La compañía de seguridad Artemis, ha reclamado el dominio .secure (.seguro) que probablemente requerirán compañías fabricantes de antivirus, antipiratería o antifraude.

"Incluso si usted se encuentra en Siria, el Gobierno sirio no podrá tomar el control" de los sitios terminados en .secure, asegura el director técnico de Artemis, Alex Stamos.

Tras la publicación de nombres de dominio genéricos, se abrirá un período de consulta pública en la que ICANN puede considerar objeciones en contra de esos nombres de dominio. Si varias entidades reclaman el mismo sufijo, se abrirá una subasta.

Si no hay objeciones, podría bastar nueve meses para poner en marcha los nuevos dominios, un periodo que puede alargarse a año o dos en casos de disputa.

Este proceso abierto por ICANN ha sido criticado sobre todo porque ha obligado a las empresas y otras asociaciones a gastar una alta cantidad dinero en garantizar el control de nombres de dominio genéricos con el único propósito de evitar su desvío, algo que han hecho, por ejemplo, muchas universidades.

A otros les preocupa que algunos países bloqueen categorías enteras de sitios web basados ​​en su dominio, lo que crearía un riesgo de balcanización de Internet.

 

El Mundo (12-06-2012)

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